Y cerró los ojos,se dejó llevar por la brisa suave,surcando el cielo entre nubes blancas como nieve recién caída,sobrevoló prados verdes y frondosos, algunos cubiertos por un colorido manto de flores que saludaban a la primavera,vio a los delfines jugar con la espuma de las olas de un mar embravecido y salvaje...flotaba,¡era libre!
Libre de miedos,libre de las ataduras de la gravedad,libre de ser tal cual era,de soñar y de llorar,esta vez de felicidad...pero llegó el momento de abrir las ventanas de su alma de nuevo a la realidad y dejar salir su luz a las sombras de lo cotidiano... esta vez encontró otros ojos devolviéndole la mirada...
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